Hacienda Zorita

Hacienda Zorita

Hemos elegido Hacienda Zorita porque es un lugar con muchísima personalidad, historia y un entorno difícil de igualar. Sus orígenes se remontan al siglo XIV, cuando pasó a manos de la Orden Dominicana, y la propia Hacienda recuerda además que allí estuvo Cristóbal Colón en 1487, en un momento muy ligado a la preparación de su viaje a las Indias. Todo eso hace que sea un sitio con alma, con historia de verdad y con una sensación muy especial desde que uno llega.

También nos enamoró su ubicación, a orillas del Tormes y rodeada de jardines y viñedos, en un paisaje tranquilo y bonito que invita a disfrutar sin prisas. Tiene ese equilibrio que buscábamos entre naturaleza, elegancia y calidez, en un entorno que transmite muchísima paz y que encaja perfectamente con la idea de celebración que queríamos compartir con todos vosotros.

Otro de los motivos por los que la hemos elegido es todo lo que representa gastronómicamente: su vínculo con el vino, su bodega y una propuesta muy conectada con el producto local y de proximidad. La propia Hacienda pone mucho peso en esa identidad de finca, de viñedo y de cocina ligada a su entorno, y además ofrece productos ibéricos y embutidos salmantinos que forman parte de ese carácter tan auténtico del lugar.

Por último, nos conquistaron sus espacios amplios y agradables, pensados para estar a gusto, moverse con comodidad y disfrutar de cada momento. Precisamente por eso nos pareció el sitio perfecto tanto para la preboda como para la boda: un lugar en el que poder compartir, celebrar, relajarnos y vivir cada parte del fin de semana de una manera especial.